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Cerrajeros 24 horas
Estás remodelando tu habitación y quieres adquirir una nueva ventana para sustituir la que está actualmente, ¿qué crees que debes hacer primero?, pues tomar en cuenta las medidas de la ventaja vieja para conseguir una con esas mismas medidas pero con el diseño de tu preferencia.
Tú mismo puedes llevar a cabo el trabajo y darles la sorpresa a los miembros de tu familia o a tus amigos cuando vean los resultados. Si no tienes experiencia, no te preocupes, que poco a poco irás aprendiendo el proceso mientras disfrutas cada detalle de su instalación.
Herramientas que necesitas
Una palanca o una barra con extremo plano, martillo, destornillador, tornillos, masilla, lija, brocha, barniz o pintura si deseas darle color.
Qué tienes que hacer para cambiar la ventana
Si la ventana es de madera, puedes desmontarla completa con su marco, o proceder a retirar ambas alas de la ventana para luego pasar al retiro del marco. Para desinstalar la ventana sólo debes desatornillarla de sus bisagras, tomarlas una a una y resguardar por si posteriormente les puedes dar un nuevo uso.
En cuanto al marco, necesitarás para su desmontaje una palanca o en su defecto, una barra con un extremo plano, el cual tendrás que insertar entre el marco y la pared con ayuda de un martillo, dando golpes suaves para no romper la madera del marco ni deteriorar la pared.
Este procedimiento debes repetirlo en los cuatro lados del marco, así lo podrás desprender de la pared poco a poco, cuidando que no se rompa en las zonas donde haya clavos o tornillos que lo sujeten a la pared.
Una vez terminada esta parte, limpia toda el área donde estaba la ventana para preparar la instalación de la nueva. Esta reparación pasa por colocar masilla en los agujeros o zonas despintadas de la pared, lijarla una vez seca para luego pintarla.
Mientras la pared se seca, revisa el marco que has retirado para determinar si está en condiciones de ser reutilizado. Si es así, límpialo, líjalo, sella los agujeros que pueda tener, tal como hiciste con la pared y barnízalo si muestra la madera natural o retoca su color si estaba pintado.
Cuando se seque, colócalo nuevamente en la pared y asegúrate que quede bien sujeto con los clavos o tornillos que le vayas a colocar; si aceptas la sugerencia, es preferible colocarle tornillos, facilitan su mantenimiento al ser fácilmente ubicables.
Si el marco viejo no es recuperable, cerciórate que la nueva ventana traiga su propio marco, el cual sólo requerirá ser instalado en sustitución del anterior.
En cuanto a la ventana, ya lo que queda es colocar las bisagras tanto en el marco como en sus alerones, si no las trae preinstaladas. Lo usual es que incluya instrucciones sobre la zona donde deben colocarse si no las trae ya marcadas.
Verifica que ambas alas de la ventana queden niveladas y parejas, de forma que cierren sin roces y sin ruidos, con las bisagras bien instaladas y atornilladas en sus sitios respectivos.
Una vez corroborado lo anteriormente señalado, pruébalas e invita a tu familia o amigos a observar el trabajo que has realizado. Será justo en ese momento que te darás cuenta de cuánto se disfruta que admiren la tarea que has hecho con tus propias manos y sin ayuda.
¿Verdad que fue fácil?
Una vez realizadas estas labores, podrás iniciar otras que te dejarán igualmente satisfecho. ¡Anímate y emprende estas tareas!, aprenderás detalles que quizás desconocías hasta ahora y no tendrás que depender de otros para desarrollar los proyectos que tengas en mente.

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